Cada que se elige un nuevo destino, comienza desde cero la aventura.

Una vez definido el PAÍS QUE SE VISITARÁ EN EL PRÓXIMO VIAJE dedicó gran parte de mi tiempo, por gusto y con mucho placer, a estudiar y encontrarle el sentido y significado a la siguiente aventura.

Investigo todo lo referente al nuevo destino: la cultura, la religión, los colores y su significado entre los habitantes, la arquitectura, su moneda, las características de sus rostros, la comida, los condimentos, el clima, las texturas, las costumbres urbanas, las leyendas, su música, sus aportaciones al mundo, los lugarcitos tradicionales a donde los lugareños asisten, cafecitos, bebidas, tradiciones.

Es realmente fascinante iniciar los preparativos de un nuevo viaje, creo que se viaja por anticipado.

Hoy por hoy, bendito internet que nos proporciona las herramientas, nos facilita y nos permite estar mejor preparados, en lo personal me apoyó para medir distancias, pasos, tiempos, vuelos, coordenadas. Confieso que me encanta este punto de la organización, me gusta que todo esté previsto, pero consciente de dar el espacio necesario y la oportunidad para que cada pasajero DESCUBRA POR SÍ MISMO, este es el objetivo principal en nuestros viajes.

Cuando se llega el día esperado, la hora de volar y estar físicamente en el país elegido, yo ya lo siento muy familiar, voy enamorada a lo seguro, SIN DEJAR DE LADO LA CAPACIDAD DE SORPRENDERME porque no hay nada mejor que recorrer y conocer por tu propia cuenta cada rincón.

Llevo mi carpeta con toda la documentación necesaria, con datos importantes subrayados , CON asteriscos de cosas que hay que ver y no pasar por alto, la llevo marcada con plumón fluorescente, le hago anotaciones sobre la marcha “trabajo-aprendiendo” y “aprendo-viajando”

Me deleito compartiendo con ustedes esos rincones especiales que alguna vez todos deseamos conocer.


Nadia Piñera